miércoles, 12 de marzo de 2014

Construyendo Pulgares

Han pasado 8 días desde la cirugía de manos de Valeria y me imagino cómo las pulsaciones de dolor le deben haber bajado, el morado de la piel desvanecido y los tejidos empezado a unirse. Cada día es una mejora y pronto, en 3 semanas cuando le quiten los yesos, veremos los resultados de la operación de construcción de pulgares.

Los doctores Kozin y Zlotolow del Shriners Hospital for Children en Fildadelfia estaban contentos al final de la cirugía, “tenemos fotos del antes y después,” me dijeron quizás ansiosos de mostrármelas pero preferí esperar; ellos pueden ver el arte en el trabajo que hicieron y estoy seguro que Da Vinci estaría impresionado, pero yo iba a ver sólo puntos, coágulos y cortes.

Después de todo la creación de pulgares fue complicada, tuvieron que utilizar los dedos índices de Valeria (ella tenía un dedo índice extra por mano) separándolos de los otros 4 dedos, formar un arco, girarlos en ángulo y dejarlos con 2 huesos; los pulgares están compuestos de 2 huesos a diferencia de los otros dedos que tienen 3.

Valeria anda de buen humor, ni idea tiene de que le van a quitar los yesos los cuales van desde el hombro hasta la punta de los dedos, por lo tanto se ha adaptado a ellos; ella carga sus peluches de un lado a otro y gracias a que le dejaron libre la punta de los dedos, opera el iPad con facilidad.

Para dormir sí tiene problemas porque después de todo quien puede dormir enyesado, pero sólo faltan 20 noches para regresar a Filadelfia y conocer finalmente sus obras de arte.
El momento que me dieron a Valeria después de la cirugía.




martes, 18 de febrero de 2014

Hipnotizando y Enseñando

Tengo dos metas, una a corto plazo y otra a muy largo plazo. La de a corto plazo, o sea que pase en este instante, es que Valeria se quede quieta y la de a largo plazo es que aprenda español. Quién iba a decir que la solución de ambas metas estaba en un show llamado Canta Juegos.
Mientras visitábamos a la familia en España,
Valeria se entretenía viendo Canta Juegos.

Canta Juegos es un programa español para niños y tienen un buen sistema didáctico porque con una canción tras otra, enseñan cuáles son las partes del cuerpo, los nombres de los animales, a contar, etc. Es un excelente programa para los que vivimos en Estados Unidos ya que nuestros hijos aprenden bastante español antes de entrar a los colegios donde todo va a ser en inglés.

Valeria al poco tiempo de ver Canta Juegos y con apenas poder hablar, ya decía, "iz" o "nariz', "pe" o "pie" y "puca" o "boca".

La otra magia de Canta Juegos es su poder de hipnotización, una hora con Valeria quieta es una tremenda hora, yo puedo aventurarme a hacer cosas exóticas como cabecear una siesta o jugar fútbol en el XBox—mi equipo es el Manchester United.

Vayan a Youtube y ahí van a encontrar muchos vídeos. Prepárense, van a tener un tiempo para ustedes mientras los chicos aprenden español.

En Gijón, España. Es bueno ver vídeos y aprender pero también hay que pasear.


domingo, 9 de febrero de 2014

A Jugar al Brooklyn Children's Museum



Tenía dos opciones, pasar el domingo en cama o levantarme e ir con Valeria al Brooklyn Children's Museum. Estoy contento que opté por salir de casa y pasar un buen rato en el museo.

Llegamos un poco después de las 10 con la esperanza de ser de los primeros a la hora de abrir. Supongo que muchos padres pensaron lo mismo porque ya había un buen grupo de gente.

Me encanta ir a la sección de niños menores de 18 meses; la gente lo respeta, cuando los niños grandes entran con los ojos saliéndose por agarrar los cubos de colores, los papás son bastantes responsables y les dicen a sus hijos que salgan porque son áreas de bebés.

Ahí nos pasamos cerca de dos horas, Valeria mueve los cubos de un lado a otro, abraza los peluches y juega con la casita de bolitas y puertas.

"¿Qué es este juguete nuevo?"

Uno de los padres comenta, “es increíble la energía que queman aca”. Y es verdad, Valeria tiene sus juguetes en casa y diría yo bastantes, pero esto es todo nuevo y con más espacio.
"Tengo mucho trabajo"

Nuestra siguiente área de visita fue donde los bloques de construcción, aquí van los niños más grandes y donde Valeria ya tiene que empezar a ir, admito que me tengo que llenar de valor y soltarla ahí, si por mi fuera la llevaría en una burbuja para que ningún niño la toque, nadie le quite lo suyo. Pero esto de ser papá nuevamente después de 14 años, me tiene que reentrenar a ser paciente.

La paciencia dio resultados y Valeria la pasó bien construyendo torres.

Por último fuimos a los juegos de agua, yo estaba más entusiasmado que ella, los niños lo disfrutaban mucho pero Valeria ya estaba cansada para entonces así que nos fuimos a casa.
     
"Papá, yo sé que te gusta el agua, pero quiero descansar"

Al llegar la senté en su silla para darle de comer pero al instante se quedó dormida. Ella había quemado energías y sin darme cuenta, yo también, ahora los dos a descansar.

jueves, 7 de noviembre de 2013

De la Gran Manzana a Recoger Manzanas


Ya era demasiado tarde cuando me enteré que ese día era el clásico del Real Madrid contra el Barcelona, ya había alquilado el auto y dudaba mucho que Natacha aceptara quedarnos sin oposición alguna. Así que proseguimos con el plan; puse a Valeria en su car seat y nos fuimos a recoger manzanas al campo.

La experiencia es agradable desde que sales de New York, el tráfico se vuelve menos pesado y comienzas a ver verde alrededor.

Toma cerca de dos horas llegar al pueblo de Marlboro en la parte norte del estado de New York. Nosotros íbamos por primera vez a un lugar llamado Weed Orchards y nos gustó bastante. A la entrada hay un granero donde venden curiosidades y dulces del campo. Luego hay una cerca con chivos y un gallo, Valeria se pegó de eso. Al lado hay una casita donde venden cinammon donuts que están espectaculares.

Valeria quería quedarse con los chivos.


Un amigo las compró y nos ofreció, yo pensé, “ok, voy a aceptar sólo una porque tengo que cuidar la panza”.  Metí la mano en la bolsa blanca de papel y quise agarrar la donut con la misma presión de siempre pero la donut se deshizo; estaba tan recién hecha que se hacía pedazos apenas la tocaba y además de eso, calientita. Agarré unos cuantos pedazos y los probé; la panza tuvo que esperar, tenía que comer más donuts.

Aparte de la buena comida, Weeds Orchard también tiene un playground bastante divertido para los chicos con un tren, un tractor y un pueblito del oeste, todos hechos en madera.

Luego fuimos a recoger manzanas, o mejor dicho, a que yo recoja manzana; Natacha y Valeria las recibían y comían. Sólo agarramos las manzanas Jonasgold; recomendadas para comer y hornear. Lo primero que me atrajo de esta manzana fue su color rojo vibrante y luego me sorprendió tanto la firmeza de su crujir al morderlas como la dulzura de su jugo.
Nótese las manzanas rojas a la izquierda de Valeria.

Weed Orchars tiene una vista impresionante y relajante, se veía montañas por todos lados además los árboles estaban cambiando de color por estar en otoño así que había hojas desde amarillas hasta rojizas.
La pasamos tan bien que fuimos unos de los últimos en irnos antes de que cerraran. Proseguimos a manejar las dos horas de vuelta a Brooklyn pero teníamos una cosa clavada en la mente, ¿por qué diablos no compramos donuts para el camino?

viernes, 1 de noviembre de 2013

Becas Caídas del Cielo


Cada vez que voy a la Florida, la paso bien visitando a mi primo Beto en Ft. Lauderdale; me cuenta historias de su negocio de grúa, vemos videos de Marc Anthony en vivo y nuestros hijos tienen edades similares así que la pasan bien juntos. Mi hijo mayor, Gianluca, tiene 15 años y todavía le faltan dos años para terminar el colegio, pero mi primo ya tiene a su hijo en el último año de high school y obviamente está preocupado de lo que va a ser después.

Coincidentemente poco después de visitar a Beto, me enteré que hay becas para chicos hispanos, osea dinero que compañías dan y le caen a uno del cielo. Una de ellas es la que ofrecen Coca Cola y el Hispanic Scholarship Fund. 

Mi primo y yo nacimos y nos educamos en otro país y no estamos tan al tanto de cómo funcionan las universidades aca o los beneficios que increíblemente se pueden obtener, por eso tenemos que pasarnos la voz nosotros mismos cuando nos enteramos cosas tan buenas como esta beca.

Si me dicen que Coca Cola le va a dar a Gianluca $20,000 para la universidad, lo amarro a una silla hasta que termine de llenar la aplicación por Internet. Sin agua, sin XBox.

A él le faltan todavía dos años para calificar pero los chicos del último año pueden aplicar; la fecha límite es el 15 de diciembre y la página es la de abajo:


El estudio es progreso y hay ayuda para lograrlo.

#CokeforEducation

Gino

Valeria y Gianluca pasándola bien en los cayos







miércoles, 17 de julio de 2013

El Doctor Perfecto Para Manos


La oficina del doctor era de forma rectangular y tenía tres paredes pintadas de amarillo tenue y una de un color fuerte vino tinto. A la izquierda de la puerta estaba una computadora puesta sobre un estante y su costado un mostrador con un caño pequeño. La cama para examinar estaba situada en la esquina opuesta a la puerta. Había sólo una pintura, una bastante colorida que tenía la dura misión de alegrar el espíritu de los visitantes, en este caso los visitantes éramos Natacha, Valeria y yo visitando el Hospital Shriners para Niños por primera vez en el frío mes de marzo. La pintura, que era abstracta y parecía un rompe cabezas con cada pieza de diferente color, se quedaba corta en su deber de animar el ambiente pero eso cambió menos mal cuando el Dr. Dan A. Zlotolow entró a la oficina.

El Dr. Zlotolow  un cirujano de manos de alrededor 50 años, con pelo rizado y bastantes canas, llegó con su buena y contagiosa vibra. Vino acompañado de su asistente, un tipo alto de alrededor 30 años.

El Dr. Zlotolow tenía muchas ganas de enseñarnos lo más que podía sobre el caso de Valeria;  por ejemplo, nos dijo que cuando un bebe nace sin pulgar o con mano en espejo, también tiene antebrazo en espejo. Eso quiere decir que en vez de tener un hueso radio y otro cúbito; tiene sólo uno de ellos pero duplicado. El codo no está diseñado para eso entonces tiene problemas para rotar. Volteamos a ver a Valeria que andaba lanzando piezas de Lego como una lanzadora de baseball profesional, osea los huesos de sus antebrazos estaban bien.

En eso el Dr. Alburger (el cirujano de los pies) entró a la sala; yo me sentí honrado de tener a dos eminentes doctores delante de mi y verlos hablar de logísticas como cuando podrían operar a Valeria. El Dr. Zlotolow dijo que podía operar cuando la bebé tenga un año y medio. Dr Alburger dijo que podía operar ya mismo.

“¿Estás diciendo que eres tan importante que prefieres operar sin mi?” le dijo el Dr. Zlotolow al Dr. Alburger quién pareció no apreciar la broma.

“Eso quiso decir, ¿no?” dijo el Dr. Zlotolow hablándome a mi.

“Sí, eso quiso decir”. Le respondí sonriendo.

El Dr. Alburger se fue de la oficina sin sonreír en lo más mínimo y yo sólo esperaba no haber ofendido al hombre que iba a tener los pies de mi preciada hija en carne viva en sus manos.

El Dr. Zlotolow nos explicó que era conveniente esperar para la cirugía porque los músculos de las manos de los bebes carecen de firmeza cuando tienen menos de 18 meses, sus músculos son como tela de arañas y por lo tanto no son lo suficientemente fuerte para que se agarren los puntos.

“Sean pacientes”, nos dijo el Dr. Zlotolow, “para operar sus manos, necesito que me den una mano”.

El juego de palabra nos hizo sonreír; el único que no sonrió fue el asistente del Dr. Zlotolow  supuse que debió haber escuchado ese chiste ya muchas veces.

El Dr. Alburger operó su parte en mayo con excelentes resultados en los pies de Valeria (el doctor hasta se mostró sonriente y nos apoyó bastante en las siguientes visitas). Sin embargo, las cuatro semanas después de la cirugía fueron muy duras. En enero le toca al Dr. Zlotolow hacer su parte; ya veo que la post cirugía va a ser igual de sacrificada; pero por lo menos con la experiencia anterior ya estamos preparados para lo que sea.

Valeria llevándola a Greta de paseo



lunes, 8 de julio de 2013

Magia Africana


Natacha y Valeria estaban jugando en el área para bebes del Brooklyn Public Library. Era en pleno invierno antes que Valeria tuviera la cirugía de los pies. Dentro del edificio, que tiene una entrada inmensa e impactante inspirada en la arquitectura del antiguo Egipto, una niñera se le acercó. Era una señora mayor con un fuerte acento africano. Estaba muy entusiasmada al ver que las manos de Valeria eran diferentes.

“¿Sus pies también son así?” le preguntó la mujer a Natacha muy animada.

“Sí y va a tener sus cirugías muy pronto”, le respondió Natacha.

“Ella no necesita cirugía; ella tiene cirugía porque tú quieres que la tenga”, dijo la mujer poniéndose molesta.

“Ella es una bebé bendecida”, agregó la mujer. “En África, los bebes que nacen con dedos extras son admirados porque llegan a ser personas grandes y fuertes; están destinadas a controlar sus destinos”.

Me pareció extremadamente raro que alguien cuestionara si había que operar a Valeria. Las creencias de la mujer iban contra del sentido común en general. Era una posibilidad que nunca a nadie se me hubiese imaginado.

Aún así, uno debe ser pragmático y analizar qué es lo mejor al largo tiempo. En cuanto a sus pies, a pesar de que Valeria se paraba de lo más bien, ellos eran diferentes uno del otro e iban a causar que Valeria caminara disparejamente afectando su cadera; una pierna iba a poner una presión diferente que la otra. Eso puede pasar desapercibido por un periodo corto pero después de 30 años, eso la iba a afectar.

En cuanto a sus manos, a pesar de que ella puede sostener cosas sin dificultad, ella va a poder tener un mayor ángulo para agarrar objetos.

La conversación con la mujer hubiese pasado al olvido sino fuese porque Valeria nunca se había enfermado antes de la cirugía. Ella tenía nueve meses cuando la operaron y para entonces yo desconocía lo que era verla mal. Me sentía con la mayor suerte del mundo porque mi primer hijo, Gianluca, que ahora tiene 14 años, se había enfermado varía veces para entonces y era lo normal.

Un par de meses después de la cirugía, a Valeria le ha dado el resfrío dos veces e infección al oído una vez. Yo sé que necesita enfermarse para que su sistema inmunológico se prepare para protegerse de todos los gérmenes del ambiente pero todavía estoy algo sorprendido de que antes ella nunca se había enfermado. Sólo espero que al remover lo que la hizo especial no haya removido alguna magia que le daba alguna protección especial.